Añadir esta página a mis balizas Ver mis balizas
mapas, redes y sincronizaciones como metáfora del pensamiento artístico
  english translation castellano mail
buscar generar mapa
introducción | desarrollo | conclusiones | fuentes
relaciones
cabecera: sincronicidad nav. por cabeceras otras cabeceras
idea: Sincronicidades. Apología y refutación navegar por ideas otras ideas
Sincronicidades. Apología y refutación

Lamberto García del Cid
http://www.redcientifica.com/aut...



I - Apología

En la explicación de las coincidencias hay mucho
de pereza e impotencia, y responde a un miedo instintivo
de que se ponga en peligro un dogma científico.

(Charles Fort)

Carl G. Jung y el premio Nobel de física Wolfgang Pauli colaboraron en el desarrollo de una teoría de las coincidencias que bautizaron con el nombre de "Sincronicidades". A Pauli le atraía el asunto porque él mismo se sentía perseguido por singulares coincidencias, sucesos que sus colegas, malignamente, denominaban "efecto Pauli". Pauli, físico más bien teórico que experimental, pasaba poco tiempo en laboratorios, pero cuando lo hacía, acontecían inexplicables roturas de aparatos o imprevistas averías de instrumentos. Estos sucesos ocurrían con mayor frecuencia de lo que la mera casualidad podía explicar. Ni siquiera tenía que suceder el incidente junto a él, bastaba con que estuviera presente a diez o veinte metros. Jung y Pauli concluyeron que existían dos clases de principios de conexión en la naturaleza. El primero era la causalidad ordinaria, lo que la ciencia normalmente estudia. Esta causalidad se estructura de forma lineal: si A causa B, entonces para que se dé B, debe ocurrir primero A. El otro principio de conexión era el acausal. Este principio fue denominado por Jung y Pauli "sincronicidad" porque asumieron que, contrariamente al principio de causalidad, los acontecimientos acausales se estructuraban en el espacio y no necesitaban para relacionarse el concurso del tiempo. O lo que es lo mismo: la sincronicidad admite que dos hechos se relacionen simultáneamente. Su lógica, si de lógica puede hablarse, es la lógica de la psique profunda, la lógica que sólo se halla en los sueños y en los mitos.  ejemplos...

Cuanto más frecuentemente utilizamos la palabra "coincidencia" para explicar acontecimientos extraños significa que no buscamos, sino que evitamos encontrar la explicación real. (R.A. Wilson)

Schopenhauer denominó a la sincronicidad: "Conexión transversal significativa".

Sincronicidad: Una relatividad del tiempo y del espacio psíquicamente condicionada. (C. G. Jung)

Demos tiempo a lo posible, y ocurrirá.
(Heródoto)


II - Refutación

La rareza, por sí misma, conlleva publicidad y eso
hace que los sucesos raros parezcan corrientes.

(J. A. Paulos)

Sirva las muestras anteriores como ejemplo de lo que Jung y Pauli entendían por "sincronicidades". Y ahora viene la pregunta crucial: ¿tan extraordinarios son esos acontecimientos que su ocurrencia haya obligado a lucubrar teorías situadas al borde de la ciencia? ¿Son esos hechos, en realidad, tan extraordinarios? ¿Qué probabilidad existe de que en nuestra vida cotidiana experimentemos una coincidencia extraordinaria? Algunos matemáticos han creído interesante investigar este punto. Veamos cómo han procedido.

Supongamos que un suceso memorable, una coincidencia de esas que sólo ocurren una vez en la vida, la definimos como aquella cuya probabilidad de que ocurriera hoy fuese una entre un millón, y que durante el transcurso de un día existiesen unas 100 oportunidades de que una de estas extremas coincidencias le ocurriera a usted (número, a todas luces, conservador). Dicho sencillamente: nos referimos a la probabilidad de que a usted le toque el cupón de la ONCE, o que conduciendo por una provincia extraña tenga un pequeño accidente de coche y resulte que el ocupante del otro vehículo sea un primo suyo al que no veía desde hace muchos años. Para comenzar, y por mor de facilitar la comprensión, lo más práctico es calcular la probabilidad de que tamaña coincidencia "no" ocurra.

¿Cuál es la probabilidad de que "ninguna" de estas fantásticas coincidencias le ocurra a usted mañana? Para una probabilidad entre un millón, esta equivale a 0,999999. Como hemos dicho que tenemos 100 ocasiones diarias de que semejante evento suceda, la probabilidad de que dicho evento no se nos presente mañana, o un día en concreto, es 0,999999 multiplicado por sí mismo 100 veces, lo que viene a ser 0,9999 [ó 9.999 entre 10.000]. En otras palabras: la probabilidad de que mañana le suceda una coincidencia extraordinaria, es 1 entre 10.000. Poco probable. ¿Y qué decir de la probabilidad de que el suceso memorable le ocurra durante la semana siguiente? Calculamos como antes: 0,9999 x 0,9999 x 0,9999 ... siete veces. Obtenemos aproximadamente 0,9993. Esto significa 9.993 entre 10.000 de tener una semana aburrida y 7 entre 10.000 de que nos ocurra una fantástica coincidencia.

Continuando en esta línea, la probabilidad de que cada semana del próximo año sea aburrida es: 0,9993 x 0,9993 x 0,9993 ... 52 veces. O sea, 0,964, que equivale al ratio 29/30. De repente esto comienza a ponerse interesante.

Demos otro paso más. La probabilidad de que "no" le ocurra ninguna coincidencia interesante en los próximos veinte años es: 0,964 x 0,964 x 0,964 ... veinte veces. Lo que nos da 0,48, ó un 48 % de probabilidad.

De acuerdo con este somero y aproximado cálculo, la probabilidad de que en los próximos veinte años usted experimente una coincidencia extraordinaria es del 52 %. Estos datos significan también que, de 20 personas que usted conozca, existe una probabilidad superior al 50 % de que uno de ellos posea una historia fantástica que relatar durante el transcurso de un año. Quizás la vida no sea tan aburrida a pesar de todo.

Un objeto posible, aunque extremadamente improbable, debe realizarse en cualquier evento del espacio tiempo.
(Tulio Regge)





Zona primaria: pensamiento lineal

Fecha de modificación: 28/11/2005 17:10
Fecha de creación: 11/10/2005 12:39
Compilador: Celia Gradín
Generar diagrama a partir de este elemento
Vista de impresión
idea 1 de 3 en sincronicidad  atrás pág.1

Creative Commons License Esta obra pertenece a Celia Gradín bajo una licencia de Creative Commons salvo los documentos citados que son propiedad de sus autores.